jueves, 31 de julio de 2014

Escena inédita desde el punto de vista de Patch.

¡Hola, ángeles! Este es un capítulo desde el punto de vista de Patch que fue publicado junto con una edición especial de Silence. Este capítulo cual narra como fue la verdadera primera vez que se conocieron Patch y Nora. Al parecer no fue publicado en las ediciones en español, así que para quienes no lo han leído, aquí está.
[Créditos: Hush Hush Chile]


Patch y Nora se conocen por primera vez.



Patch meció su silla hacia atrás sobre dos patas, extendió sus brazos, y los dobló detrás de su cuello. Su mirada estaba clavada en las puertas de Enzo's Bistro. Pidió una mesa, en un oscuro rincón en donde la luz no llegaba. Una vela parpadeaba en cada mesa, pero Patch había apagado la suya entre sus dedos al sentarse. Al otro lado de la mesa, Rixon yacía en su silla, sus ojos rastreando el techo mostrando aburrimiento exagerado.
—Te esperaré hasta que me vuelva azul —cantó Rixon en un murmullo—. No hay nada más que un hombre pueda hacer. Bebimos con demonios directamente del... —Se calló y, levantando una ceja, apuntó hacia sus pies—... infierno. Casi a punto de ganar también.
Patch sonrió.
—¿Calentando para tu audición de American Idol?
Rixon lo pateó por debajo de la mesa.
—¿Cuándo vas a decirme lo que estás haciendo?
Una mesera pasó, dejando dos cafés.
Patch tomó un trago.
—¿Haciendo?
—Venimos aquí, ¿esto es Enzo's, verdad?, cada jueves en la noche alrededor de las ocho. Hace ya cinco semanas. Y crees que no lo he notado.
—Cuatro semanas.
Rixon rodó los ojos teatralmente.
—El mozo «puede» contar. 
—Tienen buen café.
—Bien, entonces. El problema con eso es, que no puedes probarlo —señaló Rixon—. Entonces, ¿probarás con la mentira número dos?
—Me gusta el ambiente.
—Cada chica en este lugar tiene menos de veinte años. ¿Qué dices si enfadamos a algunos ejemplares un poco más cercanos a nuestra edad... setecientos al menos?
—No estoy aquí por las chicas. —«Sólo por una de ellas.» Sus ojos viajaron a su reloj, luego de vuelta a las puertas. «En cualquier momento.»
—No estás aquí por las chicas —repitió Rixon—. No estás aquí por el juego, la bebida o la lucha. A todas luces, estemos teniendo una noche perfectamente buena, en un establecimiento de renombre. O bien comenzaste a escuchar al pequeño ángel en tu hombro, o ese malvado cerebro tuyo está danzando alrededor de algún plan.
—¿Y?
—Apuesto por lo último. Lo que quiero saber es, ¿qué proyecto que merece la pena involucra como lugar de reunión una inmaculada escuela secundaria? —preguntó, lanzando una mirada siniestra sobre el lugar.
Fuera, una silueta familiar trotó más allá de la fila de ventanas salpicadas por la lluvia. La chica tenía sus brazos cruzados sobre su cabeza, haciendo un divertido trabajo al tratar de protegerse de la lluvia. Corrió dentro, dándole a la puerta un empujón adicional, para darle a su compañera rubia tiempo adicional para entrar antes de cerrarla. Se quedaron de pie en la entrada por un momento, sacudiéndose la lluvia de encima y secando sus pies. Rixon seguía husmeando en busca de respuestas, pero Patch ya no le prestaba atención. Era inmensamente consciente de la más pequeña de las chicas, una pelirroja delgada con los hombros erguidos, y el mentón ligeramente levantado, en un gesto que podía ser confundido con arrogancia. Él lo había visto por tanto tiempo que ya sabía que significaba algo más. Jugaba con palabras como “cautelosa” o “humilde”… “prudente”. Ella recogió su pelo en un moño inflexible, pero algunos mechones estaban sueltos, y el efecto llevaba el más mínimo rizo a su boca.
Incluso si no hubiera memorizado su horario, los pantalones negros para correr, y una camiseta de cuello ancho con la que parecía inmersa en una pelea de tira y afloja —un momento se deslizaba por su hombro, y al siguiente ella lo volvía a su lugar— le habrían dicho que venía de gimnasia.
Entre la creciente lista de cosas que iba descubriendo acerca de ella estaba: sólo hacía ejercicios cuando hacía buen clima. Al menos una vez a la semana. Y sólo cuando la rubia, una persona de dietas, la arrastraba.
La anfitriona llevó a las chicas hacia la dirección de Patch, Se encorvó, moviendo su gorra de béisbol discretamente para esconder su rostro. Cada semana, había visto a la pelirroja desde el otro lado del restaurante, asegurándose de que ella nunca tuviera alguna razón para mirar en su dirección. Generalmente se sentaba con el mentón apoyado en sus dedos entrelazados, escuchando atentamente mientras la rubia hablaba de chicos, dietas milagrosas, separaciones de celebridades, o de su horóscopo.
La anfitriona se movió hacia un lado repentinamente, sentando a las chicas a un par de mesas de distancia. Un sentimiento de ansiedad se retumbó dentro de Patch, y la sensación casi lo hizo reír. ¿Cuándo fue la última vez que se había sentido como un niño nervioso de ser atrapado en un acto reprochable?
Pero él «tenía» que jugar seguro. Cuando finalmente se presentara a la pelirroja, creando la ilusión de conocerse por primera vez, tenía que parecer algo al azar. Sólo después de que conociera su interior y su exterior, concretaría una estrategia para ganar su confianza.
Entonces dejaba caer el hacha proverbial.
Rixon estaba equivocado. El ángel en su hombro hacía sido atado y silenciado hace mucho tiempo. Patch era impulsado por su propio bien mayor, su brújula moral, una función de utilidad. Tenía un plan para todo, pero el resultado final era el mismo: satisfacer sus deseos.
Después de todo ese tiempo, iba a tener un cuerpo humano. Porque lo quería, y tenía un plan. Y el centro de ese plan estaba sentado a metros de distancia, pinchando su agua helada con una pajilla.
—No sé tú, pero estoy pensando en que necesitamos comenzar el segundo año en la secundaria con un golpe —le dijo la rubia en voz alta a la pelirroja—. No más aburrimiento. Este año será épico. Sin tabúes. Y nada podría hacer mi año más épico que tener a Luke Massersmith como mi novio. Ya he comenzado mi plan de “así es como voy a tenerlo”. Anoté mi número de teléfono en la puerta de su garaje. Todo lo que queda ahora es sentarse, y esperar.
—¿Por la orden de restricción? —La pelirroja estaba sonriendo, lo que iluminaba toda su cara. Claramente no sabía el efecto que tenía, pensó Patch, o lo haría más a menudo.
—¿Qué? ¿No lo encuentras evidente? —respondió la rubia.
—Sus padres te pondrán en la lista negra. Como sea que lo mires, siete dígitos escritos en la puerta de un garaje, no son lo mejor para romper el hielo.
Patch no podía quitarle los ojos de encima. Esta semana más que la pasada. Pensándolo bien, había sido el patrón desde el comienzo. Era un inconveniente que no se pareciera a la descendiente de Chauncey perdida hace tiempo; matarla lo haría disfrutar mucho más. No sabía qué esperaba, pero no era esto. Largas piernas, pero un paso cauteloso, reservado. Rasgos delicados. Una risa que no era demasiado estridente, ni demasiado suave. Todo en su lugar.
Otra sonrisa se deslizó por su boca. Se apoderó de él la necesidad de poner una fisura en ella. Hacer que su mundo cuidadosamente construido se derrumbara. Sólo hacía falta una línea para ruborizarla. Apostaría dinero por eso.
—Quizás la próxima vez prueba con un mensaje de texto —sugirió la pelirroja—. “Hey, Luke, aquí está mi número”, eso funciona para el resto de la población.
La rubia dejó escapar un suspiro, y golpeó su mejilla con su puño.
—Déjalo. Tener a Luke Messersmith es un disparate de todas formas. Lo que necesitamos, es fijar nuestra mirada en otra parte. Un viaje de carretera a Portland. Hombre, eso haría que a Marcie le saliera vapor por las orejas. Tú y yo pasando el rato con chicos universitarios, mientras ella hace de modelo zorra de trajes de baño para JC Penney, en frente de babeantes estudiantes de primer año en plena pubertad.
La silla de Rixon se arrastró hacia adelante.
—Me rindo —dijo él, llamando la atención de Patch—. Me. Rindo. ¿Qué buscas?
Patch tomó otro sorbo de café.
—Tiempo de calidad contigo.
—Ves, cuando mientes, duele —dijo Rixon, secando una lágrima imaginaria—. Creí que teníamos algo especial. Pensé que nuestra sentencia eterna común de maldición era nuestro lazo. Sé que vas detrás de algo, y si tengo que hacerlo, te superaré.
—Dale un descanso.
—Me gustaría. El problema es que no soy estúpido.
—Actúas como un estúpido.
—Correcto. Gracias por eso. Para tu información, hay una diferencia entre actuar como estúpido, y ser un estúpido.
—Es una línea muy delgada, pero alguien tiene trazarla.
Rixon aplastó sus manos contra la mesa con un ruido contundente.
—¿Qué estamos haciendo aquí aparte de morir apuñalados por el aburrimiento? Y si no lo dejas en claro en los próximos tres segundos, cumpliré mi promesa de hacer de tu sonrisa un saco de boxeo.
«Paciencia. Cuando lo mencione, eso es a lo que me refiero.» Patch habló a la mente de su amigo.
«Indagando los efectos de los demás, ¿cierto? Tsk, tsk. Esa no es la manera de aviviar una amistad. Respecto a tus defectos, has olvidado como divertirte. ¿Por qué no vamos a buscar a un grupo de Nefilim para aterrorizar?» Rixon comenzó a ponerse de pie.
Patch también comenzó a levantarse, pero la conversación tres mesas más allá penetró sus pensamientos consciente, desviando por un momento su atención.
—¿Por qué no pueden los chicos de la escuela verse como… aquellos dos chicos? Yowza.
La voz de la rubia flotó en el aire. Patch apenas tuvo tiempo de mirar hacia los lados y ver que ambas, ella y la pelirroja, tenían sus ojos puestos en él, definitiva y completamente conscientes de él, cuando Rixon empujó su puño contra su mandíbula. La cabeza de Patch se movió hacia los lados, dándole una imagen directa pero vertiginosa de la boca de la pelirroja formando una perfecta y atónita O.
Bueno, esto era inconveniente.
—Te dije que te vencería —se rió Rixon, esquivando ágilmente alrededor de la mesa.
Patch estuvo de pie en un instante.
Rixon lo empujó, golpeando su espalda contra la pared y contra el marco de una pintura. Golpeó el suelo, vidrios rotos.
Por la esquina del ojo, Patch vio a la pelirroja parpadear confundida y, si no se equivocaba, lo suficientemente alarmada como para darle a él un poco de satisfacción… y le dio ánimos.
Patch se dobló por el reflejo, y el siguiente golpe de Rixon pasó por encima de su hombro. Con un golpe hacia arriba, Patch hundió su puño en la parte inferior del mentón de Rixon.
Atacó el centro del cuerpo de Rixon, apuntando repetidamente las costillas y a la piel alrededor de su estómago, pero en el momento en que su amigo dejó hacer los brazos para protegerse, fue por su cabeza. Una vez, dos veces. Luego de cinco golpes directos, Rixon se tambaleó fuera de alcance y levantó sus manos.
—Quieres que grite tío, ¿es eso? —jadeó Rixon, con una sonrisa que decía que estaba disfrutando por primera vez en toda la noche.
La rubia hizo su camino a través de las mesas hasta Rixon. Le tendió su servilleta, apuntando su cara.
—Tienes un poco de sangre…
—Gracias, cariño. —Rixon se limpió la boca con la servilleta, luego le guiñó a Patch. Su voz se deslizó fácilmente en la mente de Patch. «Dije que quería una chica cercana a los setecientos años, ¿verdad? Quería decir setecientos… más o menos.»
Patch se encontró con la mirada sombría de la rubia, deseando poder engañarla mentalmente para que obedientemente regresara a su mesa, pero Rixon se daría cuenta y comenzaría a hacer preguntas. Dejó salir un ligero suspiro. Veinticuatro horas a partir de ahora, Rixon no recordaría su nombre. Ella, en cambio, tendría un periodo de atención un poco más largo. Una complicación.
—Así que dime, cariño —dijo Rixon a la rubia arrastrando las palabras—. ¿Alguna vez han montado en una Ducatti Streetfighter? Estoy estacionado atrás.
La rubia ya estaba pasando su bolso sobre su hombro.
—¿Tu amigo tiene una moto también? Podría llevar a mi amiga, Nora. —Para sorpresa de Patch, ella lo saludó.
—Vee —dijo la pelirroja con exasperación y en advertencia.
La rubia no se molestó en escuchar. Se giró hacia Rixon.
—Lo primero es lo primero. Alguien debería limpiarte. Tomé un curso de reanimación cardiopulmonar para niñeras este verano. Cuando se trata de hemorragias nasales, yo soy tu chica. —Tomó a Rixon por la manga, y lo llevó hasta el baño unisex.
Fiel a su estilo, Rixon rodeó los hombros de ella con su brazo y le acarició la mejilla.
—Guía el camino, enfermera… Era Vee, ¿verdad?
Patch se encontró a sí mismo de pie, incrédulo frente a la pelirroja. Hace dos minutos tenía las cosas bajo control. Pasó las manos por su pelo. Bien podría haber invertido un camión Mack en el medio de su plan.
La pelirroja cambió el peso a su otra cadera. Le echó un vistazo, sólo para alejar sus ojos inmediatamente. Ella estaba asustada de él. Se preguntaba si éste era el efecto que tenía en su naturaleza o si ella sentía, en algún nivel subconsciente, qué era lo que quería ella.
Una extraña guerra de deseos se libró dentro de él, empujándose en direcciones opuestas. Quería hacerla sentir insegura. Irónicamente, también tenía miedo de asustarla y alegarla en el proceso. Ahora que la tenía cerca, quería mantenerla allí.
Ella se aclaró la garganta.
—¿Crees que podrías decirle a tu amigo que reduzca el factor “adulador”? Si sigue con eso, los países tercermundistas van a empezar a tomarlo por un proveedor.
Patch le sonrió. Era más bonita de cerca. Tenía ojos cautelosos pero expresivos, una nariz aristocrática y unas cuantas pecas que ella probablemente odiaba, y ese cabello. Salvaje y rebelde. Tenía la urgencia de quitarle la banda elástica y enviar su cabello cayendo en cascadas alrededor de sus hombros. Además de la marca de Nefilim en su muñeca, los genes de Chauncey le habían hecho el favor de dispersar cualquier parecido.
—Entonces —dijo él—. ¿Eres de por aquí?
Ella estiró el cuello, analizando el restaurante, claramente intentando aparentar estar sumida en algo más que hablar con él.
—Así parece. Y, ¿tú eres…?
—Jev. —Podía decir, por el ligero descenso de su boca, que ella pensaba que era un nombre extraño. La mayoría de los humanos lo pensaba.
—¿Y tú? —preguntó ella—. ¿Eres de por aquí? No te he visto antes.
—Mantengo un perfil bajo.
—¿Y eso por qué?
—Haces muchas preguntas.
Ella se estremeció. Él había querido terminar la conversación y había funcionado. Sabía que lucía como un idiota, pero dado lo que tenía guardado para ella, podía hacerlo incluso peor. Se dio cuenta que debería dejar el tema así, pero ahora que la tenía hablando, se encontró a sí mismo atraído hacia ella. Las bromas entre ellos se sentían naturales. Y ella estaba respondiendo. Con miedo de él, claro, pero con igual curiosidad. Podía verlo perfectamente en sus ojos.
Con esfuerzo consciente, Patch giró su cuerpo hacia ella, demostrando interés. Sonrió cortésmente.
—Estoy en la ciudad por negocios.
—¿Qué clase de negocios? —preguntó ella después de un minuto.
—Genealogía. Estoy buscando viejos miembros perdidos de la familia.
—¿Qué familia estás investigando?
—Langeais.
—No conozco a ningún Langeais en Coldwater.
Frotó su pulgar a través de su boca para sofocar una sonrisa.
—Suena como que mi trabajo ha terminado.
—¿Cuánto tiempo planeas quedarte en la ciudad?
—Tanto tiempo como sea necesario —inclinó su cabeza hacia ella como si fuesen cómplices—. Aceleraría las cosas si tuviera un guía turístico, alguien que me mostrara los alrededores.
La boca de ella se partió con una sonrisa irónica, como si supiera lo que él pretendía, pero lo provocó al decir:
—Tienes suerte. Vee es una excelente guía turística.
Se recuperó de su sorpresa rápidamente.
—Pero prefiero a las guías turísticas pelirrojas.
Ella extendió sus manos en arrepentimiento.
—Lo lamento. No conozco a ninguna pelirroja.
—¿Revisaste el espejo esta mañana?
Ella dio un golpecito con su dedo en su boca, un gesto juguetón que trajo su atención hacia sus labios, remilgados y sensuales, los cuales él ya había tenido el placer de notar. Era cautelosa con él y Patch sentía que el restaurante se cerraba a su alrededor, los sonidos de fondo desapareciendo. Una parte de él había estado en un encierro relajado. Sentía una extraña sensación al estar cerca de ella. Un contacto provocador que lo hacía querer más.
Sin perder la oportunidad, ella dijo:
—Lo hice. Y recuerdo haber visto a una morena.
Se rió, intentando entender el juego que ella estaba jugando.
—Puede que necesites una revisión de tu vista.
—Así que, eso explica el por qué tienes tres ojos, dos cuernos y un colmillo Amarillo en donde deberían estar tus dientes delanteros. —Ella ladeó la cabeza, entrecerrando los ojos.
Él sonrió.
—Atrapado. Soy un monstruo. Jev es mi decepcionante inofensivo, y extremadamente guapo, alter ego.
—Y yo estoy por encima de eso —anunció ella con un ingenioso triunfo.
—¿Es eso un lapsus linguae?
Su franqueza la tomó fuera de guardia. Un sonrojo consciente se posó en su cara. Ella pareció insegura un momento, luego hizo gestos con impaciencia hacia el baño.
—¿Qué tanto tiempo lleva limpiar una nariz sangrante?
Él rio por lo bajo.
—No estoy seguro que esa sea la única cosa que estén haciendo allá dentro.
Los ojos de ella se ampliaron por la sorpresa… luego, entrecerró los ojos para escrutarlo, tratando al máximo de descubrir si él estaba bromeando.
—Quizá deberías ir y tocar la puerta —sugirió ella al final.
La sugerencia no le llamó la atención. No tenía prisa de terminar las cosas. El pensamiento de dejarla ahora lo dejó con un impaciente dolor. No se había sentido de esta manera en muchísimo tiempo. Por lo que a él concernía, no había sentido una pizca de interés en tanto tiempo, que era como sentirla por primera vez.
—No servirá de nada. La única cosa que traerá la atención de Rixon es el sonido de su motocicleta siendo encendida. Alguien respira sobre ella y él nota la condensación que ello produce. Si quieres sacarlo de allí, esa es tu mejor opción.
—¿Estás diciendo que debería agarrar su moto y dar un paseo?
—Es más como que seas mi cómplice. —Dejó que la idea colgara en el aire.
—¿Y quieres que vaya contigo, por qué?
Para que pueda tenerte sola el tiempo suficiente para borrarte la memoria. Y si era honesto, tenerla sola y punto. Sus ojos cayeron hasta sus labios y disfrutó el placer secreto de imaginarse besándola.
—Déjame adivinar. Nunca has subido a una Ducati Streetfighter.
Allí iba esa barbilla de Nuevo, inclinándose más alta.
—¿Cómo podrías saber eso?
—Conduce una vez, y eso es todo lo que se necesita. Quedas enganchada. —Señaló con su pulgar a la salida—. Es ahora o nunca.
—No salgo por ahí con chicos que conozco desde hace tres segundos.
—¿Y qué dices de un chico que has conocido, digamos, veinte segundos? ¿Es una mejor posibilidad?
Para su sorpresa, ella rió. A él le gustaba el sonido de su risa, y en contra de su mejor criterio, quería hacerla reír de nuevo.
—De hecho —dijo ella, sonriendo fácilmente—, ese chico reduciría drásticamente sus posibilidades. El veinte es mi número de mala suerte.
—Y, ¿tu número de buena suerte?
Ella se mordió el labio, debatiéndose en responder.
Por encima de su cabeza, Patch vio a Rixon emerger del baño, presionando un cuadrado doblado de papel higiénico en su nariz. Patch levantó su gorra y se frotó el cabello con frustración. Eso era rápido, incluso para los estándares de Rixon.
—¿Está entre uno y diez? —preguntó Patch en un golpe de inspiración.
Ella asintió.
—Mantén el número detrás de ti. Lo adivinaré. Si lo hago bien, tú y yo iremos a dar un paseo en moto. No tiene que ser esta noche —añadió en respuesta al escepticismo que nublaba su expresión—. La próxima vez que te ofrezca un paseo en mi motocicleta, dices que sí. Así de simple.
Ella mantuvo la mirada fija en sus ojos por un largo momento, luego cedió con un confiado encogimiento de hombros.
—Tienes una de diez posibilidades de acertar. Puedo manejar esas probabilidades.
«¿Cuántos dedos está mostrando ella?» gritó a la mente de Rixon.
Escuchándolo, Rixon miró hacia él y en su rostro, apareció una sonrisa.
«Te dejo solo por cinco minutos, ¿y ya estás detrás de sus faldas?»
«¿Dedos?» Repitió Patch.
«¿Qué gano yo con eso?»
«La próxima vez que peleemos, conseguirás que sea mi nariz la que sangre.»
«¿Conseguiré?» Rixon echó la cabeza atrás, riendo silenciosamente. «Te recordaré felizmente una ocasión, la semana pasada, cuando casi te saqué uno de los dientes.»
—¿Y bien? —le preguntó la pelirroja a Patch—. ¿Tus habilidades telepáticas se están oxidando?
«Mañana en la noche tú mandas», ofreció Patch.
«¿Lo que yo quiera? ¿Incluso si incluye aterrorizar a Nefilim menores de edad?»
Patch suspiró.
«Lo que sea.»
«De acuerdo, compañero. Oferta aceptada. Ella está mostrando ocho dedos. Pero mantén el coqueteo al mínimo, ¿sí? Siete minutos en el cielo con la Enfermera Vee son seguros. Estoy listo para partir.»
Patch entrecerró los ojos, estrechando su rostro para sugerir concentración. Abrió un ojo, mirando de forma especulativa a la pelirroja.
—Vámonos con un… ¿ocho? —lo dijo con la cantidad suficiente de inseguridad para hacerse creíble.
La pelirroja se quedó boquiabierta.
—Imposible.
Patch se frotó las manos, genuinamente divirtiéndose.
—Ya sabes lo que significa. Me debes un paseo, Nora. —Su nombre fue un error. Había estado de acuerdo de tratarla con una indiferencia fría, limitándose en todas sus referencias a ella como “la pelirroja”. No creía que estuviera en peligro de un enlace emocional, pero estaba tratando con una chica hermosa. Había aprendido su lección una vez, de ahí su medida preventiva.
—Hiciste trampa —acusó ella.
La sonrisa de él, se amplió. No sonaba tan decepcionada y ella lo sabía.
Él cooperó, elevando los hombros en un despliegue de inocencia.
—Una apuesta es una apuesta.
—¿Cómo lo hiciste?
—Quizá mi telepatía no está oxidada, después de todo.
Rixon llegó, palmeándolo en la espalda.
—Pongámonos en marca, Jack.
—¿En dónde está Vee? —quiso saber la pelirroja.
En el mismo momento, la rubia emergió del baño, resbaló contra la jamba de la puerta, dramatizó su propio latido errático de corazón y vocalizó un ohh-la-la.
—¿Qué le hiciste? —le preguntó la pelirroja a Rixon.
—Puse una sonrisa en su rostro. Hay más de dónde vino eso —añadió Rixon, y Patch lo empujó hacia las puertas.
—Que estés bien —le dijo Patch, renuentemente, a la pelirroja, nada listo para terminar de hablar con ella, pero si querer poner más de ella la memoria de Rixon. Para el caso, quería mantener el quién era ella en realidad, para sí mismo.
La pelirroja parpadeó.
—Entonces, supongo que te veré por ahí —dijo ella, usando una expresión de “¿qué pasó aquí?”. Dada las circunstancias, él debería preguntarse así mismo la misma cosa.
—Absolutamente —respondió Patch. Más pronto de lo que ella creía. Más tarde, ésa noche, él planeaba hacer unas llamadas locales. Primero a la rubia y luego a la pelirroja.
Si esta noche hubiera sucedido siete u ocho más adelante, la sincronización hubiera sido perfecta. Como estaban las cosas, tenía que borrar sus memorias. Sintió una sacudida de arrepentimiento al necesitar limpiar la memoria de la pelirroja. Quería que ella recordara esta noche. Quería que lo recordara a él.
Se imaginó sacrificándola, un pensamiento que había dado vueltas en su cabeza cientos de veces, pero la imagen tropezó. Por primera vez, él veía más allá de sí mismo, la veía a ella. No sólo planeaba asesinarla, sino que tenía en mente traicionarla primero. ¿Qué pensaría ella de él, si lo supiera? Se le ocurrió llevarla afuera para terminar con eso. La imagen destelló en su mente, impulsiva y tentadora, pero la forzó a desaparecer. Si podía hacerlo ahora, también podía hacerlo mañana.
Pero su vacilación lo molestó. Algo le dijo que matarla no iba a ser sencillo. No había ayudado a su causa el coquetear con ella y, mucho menos, el disfrutar haciéndolo. Más de lo que estaba listo para admitir.
Con un esfuerzo por reenfocar sus pensamientos, cerró los ojos brevemente e imaginó la meta final. Una vez que la sacrificara, él tendría un cuerpo humano.
No era tan complicado. Cualquier cosa que se cruzara en su camino, incluyendo su propia confusión interna, era irrelevante.
Sin pensarlo, se giró, echándole un vistazo sin que se diera cuenta. Sólo había querido ver su rostro una última vez, pero para su sorpresa, ella también lo estaba observando, con una pregunta en aquellos exquisitos ojos grisáceos que lo perseguirían.


[...]

martes, 8 de julio de 2014

Becca decide no renovar los derechos de la adaptación de HUSH HUSH Movie con LD Entertainment.



¡Tristes noticias para algunos, buenas noticias para otros!
Como sabíamos, Becca había vendido los derechos del libro a LD Entertainment para la posibilidad de llevar HUSH, HUSH a la pantalla grande. Sin embargo, estos derechos tenían que ser renovados constantemente para que permanecieran válidos, pero Becca decidió no hacerlo.
En resumen, LD Entertainment tenía interés para producir la adaptación cinematográfica de HUSH, HUSH... pero para ésto era necesaria la autorización del autor, es decir, de Becca, porque la historia le pertenece a ella.

Becca lo explica a través de su blog:

HUSH, HUSH Movie News
Hola chicos,
Quiero tomar un momento para agradecer a cada uno de ustedes por su increíble apoyo a la película de Hush, Hush. ¡Su amor y pasión por este proyecto es muy humilde! Con eso dicho, tengo algunas noticias del filme para compartir. Desafortunadamente, no puede ser la noticia que han estado esperando escuchar. He decidido que ahora no es el momento adecuado para avanzar con la película de Hush, Hush y no he renovado los derechos de la película con LD Entertainment. Sé que muchos de ustedes se sentirán decepcionados por esto. Pero espero que ustedes confíen en mí para tomar la decisión correcta para Nora y Patch. No estoy diciendo que la película nunca va a suceder, pero no voy a seguir adelante en este momento.

Para mí, es una noticia lamentable. Realmente estaba muy emocionada por la película y más aún porque ya estaba listo el guión. Pero, ha seguir esperando. Eso no quiere decir que no habrá película, puede que en un futuro los derechos los adquiera otra productora. Hay que seguir apoyando a Becca y recuerden que nos enamoramos de los libros <3 p="">

¿Qué piensas de todo esto? 

sábado, 28 de junio de 2014

¡Productores de HUSH, HUSH MOVIE están en busca de un director y un estudio!

¡Así es, ángeles!
Como ya sabíamos, Becca ha escrito en su página sobre algunas dudas de HHMovie, y menciona que Patrick Sean Smith ha sido el encargado para escribir el guión. ¡Y él ya se ha manifestado!
A través de su cuenta oficial de Twitter y Facebook, anuncia:

—Hola, ¿nos podrías dar alguna información sobre Hush, Hush? :D
 —El guión está escrito y ahora los productores están buscando un director y un estudio. ¡Dedos cruzados!


Para todos los asombrosos fans de HUSH, HUSH, me temo que lo único que puedo informar ahora es que he escrito el guión y los productores en LD Entertainment están trabajando duro para encontrar un director y un estudio. ¡Ya veremos!

¡Está confirmadísimo!  El guión ya está, ahora, estamos a la espera de un director y un estudio para que se lleve a cabo la producción de la película que hemos esperado. ¿Están listas para ver a los ángeles caídos en pantalla grande?

¡Comenta qué te parece! :D

viernes, 30 de mayo de 2014

Becca Fiztpatrick en la Book Expo America (BEA) 2014 para promocionar BLACK ICE.

BOOK EXPO AMERICA 2014


El nuevo trabajo literario de Becca es BLACK ICE, y para promocionar su nuevo libro, asistió a tres eventos en la Book Expo America 2014 en Nueva York.

El primero comenzó a las 9H30, y en el momento en que llegó, junto con Zareen Jaffery, se tomaron una foto debajo de la cabecera promocional de BLACK ICE (foto del centro).


Luego, asistió al stand de su editor: Simon & Schuster, en donde autografió varias copias su nuevo libro. Los lectores que dijeron "Danger is hard to resist" tuvieron la oportunidad de ganar botones y un termo de agua de BLACK ICE.



En años anteriores, ángeles caídos en el evento por motivo del lazamiento de Hush, Hush. Este año, jóvenes modelos con una apariencia similar a Mason, personaje de BLACK ICE, estuvieron presentes. ¡Muy ingenioso!


Luego, Becca se trasladó a Uptown Stage para el panel de "It's Not Easy Being Teen" (No es fácil ser adolescente), junto con autoras como Amy Zhang, Kresley Cole y Amanda Maciel.




Jenn Martin, asistente de Becca, dio su opinión a través de las redes sociales:
Los adolescentes tienen mucha presión para averiguar quiénes son. Sólo vive y sé tú mismo.

Finalmente, participó en Simon & Schuster Teen Lunch en donde presentó su nuevo libro ante los invitados presentes.



Becca comenta sobre este día:
 —¿Parte favorita de #BEA2014? ¡Conocer lectores que estaban MUY emocionados por BLACK ICE!


 —¿Segunda parte favorita? Tener a Jason Segel escuchando mi panel con Amy Zhang, Kresley Cole y Amanda Maciel.

 —¿Mi teoría? ¡Él no pudo resistirse a una inteligente, hermosa mujer hablando sobre libros!

viernes, 23 de mayo de 2014

Juanita Cepero (traductora oficial de Becca en Colombia) habla de la saga Hush, Hush.

Juanita Cepero
habla de cómo la saga Hush, Hush de Becca Fitzpratrick
se convirtió en un fenómeno entre las jóvenes colombianas.


Este tipo de sagas, entretenidas, sorprendentes y personales, son una excelente introducción a lo que es el mundo de la literatura.

Por: Jorge Consuegra (Libros y Letras)

En la pasada Feria del Libro de Bogotá Hush, Hush fue más que un fenómeno editorial. Durante más de cuatro horas continuas, la escritora estadounidense Becca Fitzpactrick, sin hablar una sola palabra en español, sino solamente “gracias”, firmó a sus decenas de seguidoras la saga publicada por Ediciones B.

Juanita Cepero fue la traductora oficial y fue la primera sorprendida ante la avalancha de lectoras que “acosaron” a la escritora con tal de recibir su autógrafo y obtener ¡por fin! una foto con ella. Aquí Juanita nos cuenta cómo vivió esa maravillosa experiencia y cómo ve el fenómeno.


—¿Conocía, antes de la Feria del Libro, algo de Becca Fitzpatrick?

—Había visto sus libros y sabía que eran un gran best-seller de ángeles caídos, sin embargo, no tenía idea del fenómeno en el que se había convertido la saga, todavía menos en Colombia.


—¿Qué supo de ella apenas Ediciones B la contactó?

—Me pidieron ayuda con la moderación del encuentro que Becca tendría con sus fans, me comentaron que era una autora estadounidense que escribía de ángeles caídos; no me fue difícil identificar cuál era la saga de la cual me hablaban, los libros están en todas las librerías de Bogotá. Tuve una semana para prepararme e investigar sobre quién era la autora. Me leí los primeros dos libros de la saga, leí entrevistas que ya le hubieran hecho e investigué un poco sobre quién era Becca. Sin embargo, no tenía idea de la importancia que había ganado en Colombia, hasta el día del evento. Esa mujer es una Rock Star.


—¿A qué cree que se deba este fenómeno especial con las adolescentes?

—En la cena que Becca compartió con cinco de sus fans, le pregunté a una de ellas: ¿Por qué era Hush, Hush tan importante para ella? Su respuesta fue: “Gracias a ese libro mi mamá y yo tenemos una mejor relación, reorganicé mi vida y tengo una dirección más clara; es además el primer libro que me enamora… me conecté con la historia a un nivel muy personal”.

Creo que su respuesta explica a la perfección el por qué del fenómeno que se ha generado alrededor de la saga. Hush, Hush es una saga que, a pesar de centrar su trama en el género fantástico, se centra en los conflictos personales de Nora, la protagonista. El primer amor, la relación con sus padres, el autoestima, su archienemiga de secundaria; todas estas son situaciones por las cuales pasa toda adolescente, de ahí la conexión personal con la historia.

—¿Consideras que esta es una de las formas para que los jóvenes de hoy entren de lleno en el mundo de los libros?

—Sí. Aun recuerdo los libros que en nos forzaban a leer en quinto de primaria; historias que no significaban nada para nosotros, situaciones con las que nos era imposible identificarnos. Durante toda la secundaria, muchos de mis compañeros utilizaron resúmenes en línea para cumplir con los requisitos del colegio; creo que esto se debe a esas primeras lecturas, las cuales nos hicieron pensar que la lectura era aburrida.

La lectura es un hábito que debe cultivarse y además, disfrutarse. Este tipo de sagas, entretenidas, sorprendentes y personales, son una excelente introducción a lo que es el mundo de la literatura.

—¿Cuál cree que es la importancia que tiene esta saga literariamente hablando?

—Creo que Hush, Hush junto con Los juegos del hambre, Divergente, y sus similares, se han transformado en libros de introducción al mundo literario. Son ese tipo de historias las que convierten los libros en algo divertido, interesante e importante para los lectores.


—¿Cómo fue la reacción de Becca frente a sus seguidoras?

—Estaba feliz y sorprendida. No podía creer la cantidad de fans que tenía en Colombia. El día del evento la fila daba la vuelta al auditorio de Corferias, situación que se repitió en cada firma de libros durante tres días. Firmó uno tras otro, cientos de libros y sonrió para cientos de fotografías; cada uno, igual de importante que el anterior.


—¿Qué opinión se llevó Becca de la Feria del libro y sus lectoras?

—Becca es una mujer dulce, honesta y sinceramente, agradecida con cada uno de sus lectores; creo que esa forma de ser se ve reflejada en su forma de contar historias, lo cual potencializa la adoración por parte de sus lectores.

La popularidad de Hush, Hush no se debe solo a la trama, sino a la facilidad de la autora de comunicarse con sus lectores. Creo que este fenómeno se extenderá más allá de la saga y la autora ganará cientos de nuevos fans con cada libro.

Vía @FILBogota.

domingo, 11 de mayo de 2014

Se revela portada británica de BLACK ICE.

"Enamorarse no debería ser tan peligroso..."

Si con Hush, Hush saga Patch te hizo caer de cabeza sobre sus talones... ¡Prepárate para conocer a Mason en BLACK ICE! Este nuevo libro saldrá a la venta el 07 de Octubre de 2014 en USA.
Sugar Scape revela la portada correspondiente para UK. Échale un vistazo.


"A veces, el peligro es difícil de ver ... hasta que es demasiado tarde.

Britt Pfeiffer, de diecisiete años, ha estado entrenando para alcanzar la cumbre del Teton Range, pero no está preparada para que su ex-novio, quien sigue en sus pensamientos, quiera unírsele. Antes de que Britt pueda explorar sus sentimientos por Calvin, una inesperada tormenta de nieve la obliga a buscar refugio en una remota cabaña, aceptando la hospitalidad de sus dos ocupantes, quienes la toman como rehén. A cambio de su vida, Britt acepta guiar a los hombres fuera de la montaña. En cuando se ponen en marcha en la tormenta, Britt sabe que debe mantenerse con vida hasta que Calvin la encuentre. Pero la tarea no es tan simple como parece. Al encontrar escalofriantes evidencias una tras otra, Britt desenmascara la verdad acerca de una serie de asesinatos que han tomado lugar en la región... y el descubrir esto, puede convertirla en el siguiente blanco del asesino.

Pero nada es lo que parece en las montañas, y todo el mundo está guardando secretos, incluyendo Mason, uno de sus secuestradores. Su bondad es confuso Britt. ¿Es un enemigo?, ¿o un aliado?

BLACK ICE es un fascinante thriller romántico de la autora Becca Fitzpatrick del New York Times con el trasfondo traidor de las montañas de Wyoming. 
Enamorarse nunca debe ser tan peligroso ..."

Si quieres leer un extracto de esta nueva obra traducida al español, da click aquí.

Conoce el libro que cambió la vida de Becca Fitzpatrick.

"Becca Fitzpatrick: El libro que cambió mi vida."


The Penmen Review compartió a través de una red social, un vídeo en donde Becca habla sobre el libro que cambió su vida, y por qué decidió escribir para Jóvenes Adultos.
El vídeo fue realizado por su editor, Simon & Schuster. A continuación, puedes leer la traducción:


Un libro que cambió mi vida, fue "Speak" de Laurie Halse Anderson. Cuando empecé a escribir para el público Jóvenes Adultos, yo estaba tomando clases y me acuerdo que mi profesor me dijo que puede ser que no quiera ser un autor para el público Jóvenes Adultos, si usted no lee libros para Jóvenes Adultos. Así que me fui a una librería y le pregunté a un vendedor que me mostrara la sección Jóvenes Adultos, y el primer libro que me mostró fue "Speak" por Laurie Halse Anderson, y me fui a casa y por supuesto que me devoré el libro en uno, o dos días. Y recuerdo que pensé que ahora, más que nada, deseo escribir para los jóvenes. También recuerdo haber pensado que si todos los libros de la sección Jóvenes Adultos eran tan poderosos como este libro, entonces ser un escritor era lo que realmente quería ser.